¡Agua para todos!

El nuevo anteproyecto de ley sobre residuos y contaminación lleva un apartado que está dando mucho que hablar. La obligatoriedad de ofrecer agua gratis en los bares y restaurantes está generando opiniones para todos los gustos y gritos en el cielo por una pequeña parte del sector de la restauración.

Como me gusta mucho meterme en estos charcos, se me ha ocurrido responder a las tres preguntas que más me hacen con respecto al agua.

 ¿El agua de grifo es buena?

Si el señor alcalde de tu ciudad ha dicho que el agua es potable, ya no hay más discusión, el agua del grifo se puede beber. Te puedo asegurar que el agua potable del grifo pasa muchísimos mas controles que el agua embotellada. Otra cosa es que no te guste el sabor, que puede pasar y es normal, ahí ya, para gustos colores… y en esta caso bolsillos.

 ¿Qué opinas de los filtros, las jarras y similares?

Hay personas que no soportan el sabor del agua del grifo en su ciudad y utilizan este tipo de jarras con filtro que normalmente lo único que hacen es filtrar por medio de carbón activo y mejoran el sabor del agua, llegando a eliminar en algún caso el cloro y aquí es donde hay que tener cuidado porque si eliminas el cloro estás dando lugar a que esa agua pueda ser un criadero de patógenos y bichos varios que te pongan en un aprieto. Así que, si bebes agua filtrada no la dejes mucho tiempo almacenada, consúmela pronto.

 ¿Bebes agua embotellada?

En casa, particularmente me gusta tener agua con gas embotellada,  pero el agua normal se bebe del grifo. En Almería según me dicen mis vecinos está malísima y nadie lo hace, así que debe ser mi paladar que es de pvc. Para ser sincero tengo que decir que estoy ahorrando para comprarme un dispositivo de filtrado que convierte el agua del grifo en agua con gas fresquita de la marca Grohe, a ver si leen el articulo y me hacen una oferta.

Pero vamos al lío que me disperso, mi opinión al respecto del nuevo anteproyecto de ley y el mal estar expresado por parte del sector.

Tengo la manía y la gran suerte de poder coger el coche y salir de vez en cuando a pasear por Europa, al principio me chocaba mucho que al cruzar los Pirineos, en cualquier sitio donde paraba me recibieran con agua en jarra y una sonrisa, las fotos que veis son mías, he elegido Francia y Holanda, pero podría mostrar  otros muchos países.

Estoy seguro que en España nadie le va a negar un vaso de agua a cualquier persona que entre en su establecimiento, pero esto va mucho más allá de eso, va de empatía, de valor añadido y clase, mucha clase.

Cuando entro a un sitio y me atienden así, recibo un soplo de aire fresco, sus propietarios me están diciendo, siéntate, descansa, refréscate tranquilamente, queremos tu dinero, pero nos lo vamos a ganar.

Dar algo sin haber recibido nada a cambio ha sido siempre la mejor estrategia de marketing y parece que por aquí todavía muchos no lo han entendido.

Se me está ocurriendo ahora mismo un experimento audiovisual, si algún establecimiento de mi ciudad estuviera dispuesto podríamos grabar con cámara oculta durante un día la cara de los clientes que al entrar son recibidos con una jarra de agua y unos vasos antes de pedir nada. Estoy completamente seguro que con solo verles la cara cambiaría la percepción generalizada que tenemos en este país sobre el tema.

¡A mí si me sonríes y me atiendes con amabilidad, ya me tienes ganado…si no me pones carbohidratos simples y me ofreces comida real seré tuyo para siempre!

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