¿Quieres saber por qué no consumo productos desnatados?

A menudo, los amigos se sorprenden cuando vamos de compras y ven que no meto en el carrito ningún producto desnatado, sin grasa o 0% grasa. Considero que uno de los mayores agravios de los entendidos en nutrición fue echarle la culpa de todos los problemas a las grasas. Hace ya tiempo que se viene corrigiendo este error, pero aun hoy día muchas personas siguen con el falso mito de que la grasa es malísima. El problema es que hay muchas grasas y no todas son saludables, pero las buenas son lo mejor que podemos consumir, así que te animo a descubrir cuales son, dónde están, cómo consumirlas y sobre todo, por qué hacerlo.

 

A día de hoy podemos asegurar que la opción entera de un producto siempre será mejor que un desnatado, sobre todo si eres una persona sana, pero si tienes problemas de sobrepeso también puede ser una buena opción y te lo voy a explicar.

 

Si lleva grasa tiene más calorías, por tanto, engorda más… si estás leyendo mi blog ya sabes #quenotecuentencalorías.

La culpa de todo la tiene un señor llamado Ancel Keys que en los años 60 no paraba de repetir que las grasas eran las culpables de las enfermedades cardiacas, ahora se sabe que su Estudio de las Siete Naciones estaba más retocado que las modelos de las revistas del corazón, la ciencia cada vez tiene mas claro que es el azúcar uno de los principales problemas. Pero a parte de todo esto, se sabe del poder saciante de las grasas y también que favorecen un estado hormonal adecuado, todo esto sí que es más importante que las dichosas calorías. Si consumes todos los productos desnatados, terminaras comiendo más a lo largo del día porque no te saciarás tan fácilmente.

¡Lo peor del mundo son las grasas saturadas, venga, pírate!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay que estar muy poco actualizado para ir recomendando dietas bajas en grasas, las grasas saturadas presentes de forma natural en los alimentos son beneficiosas, que sí, que los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados de los frutos secos, los pescados azules y el aceite de oliva son buenísimos, pero os aseguro que las grasas saturadas presentes en la carne, la mantequilla o el aceite de coco son una herramienta perfecta para una buena alimentación y juegan un papel fundamental en la salud de tu sistema cardiovascular. 

Nos meten el calcio por los ojos en la publicidad de todos esos productos desnatados y no nos dicen que para la absorción del mismo las grasas saturadas son esenciales. Un sin sentido para tus huesos.

No deberías tomar alcohol, pero si lo tomas, las grasas saturadas mejoran las funciones del hígado y lo protegen contra los efectos nocivos del alcohol, incluso ayudan a que tu hígado trabaje de forma correcta en la desintoxicación de los medicamentos.

 

Y ya para que termines de fliparlo fuerte, deberías saber que tu cerebro está compuesto principalmente de grasa saturada y colesterol. Los famosos ácidos grasos omega 3 que te vende la industria a voz en grito, necesitan de grasa saturada para ser utilizados correctamente.

Y sí, hay grasas muy malas, pero todos sabemos dónde están, lo que pasa es que no queremos verlas.

La bollería industrial, los alimentos ultra procesados, margarinas, galletas, snack, comida rápida, pizzas envasadas, congeladas, casi todos llevan grasas trans o parcialmente hidrogenadas. Ácidos grasos muy nocivos para nuestro cuerpo y que acompañados de materias primas de dudosa calidad y sobre todo azucares refinados, nos están matando mientras nosotros compramos leche desnatada enriquecida en calcio y vitamina D “¡pa ná!”



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