Te quieren enfermo

Hace un tiempo me encontré esta imagen en la marquesina de un centro comercial, durante esos meses estaba empezando mi proceso de pérdida de peso y aprendizaje, la imagen me quedó grabada a fuego para el resto de mi vida.

Como profesional de la imagen con más de 30 años a mis espaldas, conozco muy bien la publicidad y todas sus herramientas para hacerla efectiva y directa. También se de la delgada línea roja que hay entre la publicidad, la desinformación, la manipulación y el engaño, pero prefiero centrarme en la imagen, luego ya si eso, en lo demás.

 

A esta clínica y a su doctor no se les ha ocurrido mejor forma para publicitar la cirugía laparoscópica (la agencia propone, pero el cliente dispone) que mostrar a un señor con obesidad y sufriendo en medio de una carretera desértica, sin visos de llegar a ninguna parte y con un mensaje inequívoco de que hay otro camino, es decir, que no debes hacer deporte, que vas a sufrir, que no vale para nada, que ya existe la cirugía laparoscópica, que hay que ser muy tonto para estar perdiendo el tiempo en minucias como el deporte y la actividad física. No hay que ser muy espabilado para ver como la presencia del individuo es horrible, la ropa no es adecuada para la práctica deportiva, la camiseta es varias tallas más pequeñas y las zapatillas no son las más indicadas para correr, en definitiva, la viva imagen de un perdedor, un loser, que dicen ahora los modernos que vienen de hacer un master en Yale.

 

Os he hablado muchas veces del estigma de la obesidad y no me voy a repetir, pero aquí lo vemos en primera línea, perdedor, gordo, vago, perezoso, un lastre para la sociedad y muchas risas, el gracioso de la pandilla, el amigo del “prota” de la peli, el Sancho Panza, el piraña de verano azul, el Oliver Hardy de Stan Lauren, podría pasarme horas y horas escribiendo ejemplos.

 

 

Este cartel está gritando;

Eres obeso y solo tienes dos soluciones o te operas o sufres.

  • ¿Tienes ardores de estómago? Yo te lo soluciono, toma este antiácido y cada vez que tengas ardores me lo compras.
  • ¿Tienes Colesterol? Toma estatinas, tu no te preocupes, a partir de ahora las estatinas se preocuparán para siempre de tu colesterol.

 

 

Los medicamentos para enfermedades crónicas se han convertido en pagos recurrentes, como Netflix o Amazon Prime, una pequeña cuota mensual junto a la luz, el agua, la hipoteca y la letra del coche.

 

Durante mi proceso de pérdida de peso, en menos de un año, dejé de tomar pastillas para la tensión, para el colesterol, a los 6 meses ya no necesitaba dormir con la máquina para la apnea del sueño, pasé de dormir mal o no dormir, al pleno descanso y ser mucho más productivo en mi día a día.

 

No me he parado a hacer las cuentas, pero el ahorro en medicamentos seguro que ha sido sustancial. Estoy pensando que hace tiempo que no veo al farmacéutico de mi barrio.

 

Hay una frase maravillosa de Antonio Jesús Casimiro en el curso Actívate a la vida que puedes encontrar en la web:

 “La salud es el más valioso bien de que disponemos en nuestras vidas. De ser inteligentes la mimaríamos con esmero

 

 

La cantidad de dinero que le cuesta a la sanidad pública las enfermedades crónicas hace que esta sea cada vez más precaria, está en nuestra mano cuidarla porque es uno de los bienes más preciados que tenemos los españoles, pero andamos muy ocupados comprando medicamentos sin receta en vez de aprender a cuidarnos, a activarnos físicamente, a comer de una forma saludable y adquirir hábitos de vida que nos ayuden a prevenir enfermedades y nos den mejor calidad de vida.

 

 



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